Quiero que me sorprendas, quiero estar contigo el resto de mis días pero no admitiré la monotonía, estaré al acecho para que cada día que compartimos nos comportemos como mil cosas diferentes a cada minuto. Quiero ser tu amiga, tu cómplice, tu socia, tu consejera, tu caricia y tu látigo, pero no un látigo de siete puntas, un látigo que te libere dulcemente de tu inseguridad, algún día verás que lo que hoy ocurre pasará y te acordarás con cierta añoranza.
Es díficil sobrevivir en estos momentos de crisis económica, es dificil y lo sé porque quieres seguir colmandonos de cualquier cosa que deseemos. Lo más importante, lo único que de verdad merece la pena es tenerte, quiero que me colmes pero de ternura, que importa lo material. Sorprendeme, sorprendeme y aleja tu pesimismo.